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El arte de amar

In Libros on abril 13, 2009 by dewmarch

El arte de amar, de Erich From… tenía muchas ganas de leer este libro… y hace unos días me llegó un enlace para bajarlo… Me agradó lo que leí… Erich Fromm hace un tratado filosófico y en algunos puntos, hasta psicológico, del amor. Erich explica que el mayor anhelo del hombre es combatir la "separatidad" (el sentirse aislado de los otros), y es el amor el remedio para ello. 
 
Pero, como no soy ni filósofa, ni psicóloga, pues vayamos directamente a los fragmentos…
 
Casi nadie piensa que hay algo que aprender acerca del amor.
 
El amor es un poder que produce amor; la impotencia es la incapacidad de producir amor. Marx ha espresado bellamente este pensamiento: "(…) Si amamor sin producir amor, es decir, si nuestro amor como tal no produce amor, si por medio de una expresión de vida como personas que amamos, no nos convertimos en personas amadas, entonces nuestro amor es impotente, es una desgracia".
 
El amor es la preocupación activa por la vida y el crecimiento de lo que amamos. Cuando falta tal preocupación activa, no hay amor.
 
El amor es hijo de la libertad, nunca de la dominación.
 
El amor es la penetración activa en la otra persona, en la que la unión satisface mi deseo de conocer. En el acto de fusión, te conozco, me conozco a mí mismo, conozco a todos -y no "conozco" nada-.
 
En el acto de amar, de entregarse, en el acto de penetrar en la otra persona, me encuentro a mí mismo, me descubro, nos descubro a ambos, descubro al hombre.
 
El amor de la madre significa dicha paz, no hace falta conseguirlo, ni merecerlo. (…) es imposible conseguirlo, producirlo, controlarlo. Si existe, es como una bendición; si no existe, es como si toda la belleza hubiera desaparecido de la vida -y nada puedo hacer para crearla-.
 
El amor infantil sigue el principio: "Amo porque me aman". El amor maduro obedece al principio: "Me aman porque amo". El amor inmaduro dice: "Te amo porque te necesito". El amor maduro dice: "Te necesito porque te amo".
 
El amor paterno es condicional. Su principio es "te amo porque llenas mis aspiraciones, porque cumples con tu deber, porque eres como yo". (…) A la naturaleza del amor paterno débese el hecho de que la obediencia constituya la principal virtud, la desobediencia el principal pecado, cuyo castigo es la pérdida del amor del padre.
 
Si una persona ama sólo a otra y es indiferente al resto de sus semejantes, su amor no es amor, sino una relación simbiótica, o un egoísmo ampliado. (…) Si amo realmente a una persona, amo a todas las personas, amo al mundo, amo la vida. Si puedo decirlo a alguien "Te amo", debo poder decir "Amo a todos en ti, a través de ti amo al mundo, en ti me amo también a mí mismo".
 
El amor sólo comienza a desarrollarse cuando amamos a quienes no necesitamos para nuestros fines personales.
 
(…) una mujer sólo puede ser una madre verdaderamente amante si puede amar; si puede amar a su esposo, a otros niños, a los extraños, a todos los seres humanos. (…) la prueba de ello es la voluntad de aceptar la separación -y aún después de la separación seguir amando-.
 
(…) el amor erótico (es) anhelo de fusión completa, de unión con una única otra persona. Por su propia naturaleza, es exclusivo y no universal; es también, quizá, la forma de amor más engañosa que existe.
 
El amor debe ser esencialmente un acto de la voluntad, de decisión de dedicar toda nuestra vida a la de la otra persona. Amar a alguien (…) es una decisión, es un juicio, es una promesa-. Si el amor no fuera más que un sentimiento, no existirían bases para la promesa de amarse eternamente.
 
Si es una virtud amar al prójimo como a uno mismo, debe serlo también -y no un vicio- que me ame a mí mismo, puesto que también yo soy un ser humano. No hay ningún concepto del hombre en el que yo no esté incluído. Una doctrina que proclama tal exclusión demuestra ser intrínsecamente contradictoria. (…) El amor a sí mismo está inseparablemente ligado al amor a cualquier otro ser.
 
El amor a los demás y el amor a nosotros mismos no son alternativas. Por el contrario, en todo individuo capaz de amar a los demás se encontrará una actitud de amor a sí mismo.
 
El egoísmo y el amor a sí mismo, lejos de ser idénticos, son realmente opuestos. El individuo egoísta no se ama demasiado, sino muy poco; en realidad, se odia. (…) Es verdad que las personas egoístas son incapaces de amar a los demás, pero tampoco pueden amarse a sí mismas.
 
No hay nada que lleve más a un niño a la experiencia de lo que son la feliciddad, el amor y la alegría, que el amor de una madre que se ama a sí misma.
 
Otra definición del amor según Sullivan: el amor comienza cuando una persona siente que las necesidades de otra persona son tan importantes como las propias.
 
Así como la gente cree que el dolor y la tristeza deben evitarse en todas las circunstancias, supone también que el amor significa la ausencia de todo conflicto.
 
El amor sólo es posible cuando dos personas se comunican entre sí desde el centro de sus existencias, por lo tanto, cuando cada una de ellas se experimenta a sí misma desde el centro de su existencia. (…) Experimentado en esa forma, el amor es un desafío constante; (…) un moverse, crecer, trabajar juntos, que haya armonía o conflicto, alegría o tristeza, es secundario con respecto al hecho fundamental de que dos seres se experimentan desde la esencia de su existencia, de que son el uno con el otro al ser uno consigo mismo y no al huir de sí mismos. Sólo hay una prueba de la presencia de amor: la hondura de la relación y la vitalidad y la fuerza de cada una de las personas implicadas.
 
En lo que respecta al arte de amar, ello significa que quien aspire a convertirse en un maestro debe comenzar por practicar la disciplina, la concentración y la paciencia a través de todas las fases de su vida.
 
Ser amado, y amar, requiere coraje, la valentía de atribuir a ciertos valores fundamental importancia -y dar el salto y apostar todo a esos valores-.
 
(…) mientras tememos conscientemente no ser amados, el temor real, aunque habitualmente inconsciente, es el de amar. Amar significa comprometerse sin garantías, entregarse totalmente con la esperanza de producir amor en la persona amada.
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3 comentarios to “El arte de amar”

  1. Recuerdo haber leído este maravilloso libro en la Universidad. Lo presté en copias y no me lo devolvieron ja ja… Es uno de mis propósitos (no que me lo devuelvan), comprarlo ahora…

  2. Lo tengo en PDF, lo quieres???

  3. te lo agradeceré infinitamente… sí, si lo quiero, por favor =)

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